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"¿Cómo evitar o reducir la violencia, incluida la la tortura, actuando sobre sus causas que a menudo se encuentran en violaciones de los derechos económicos, sociales y culturales, ... se dirige directamente al corazón de la protección de los derechos humanos?" Ms. Louise ArbourAlta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos [1] |
"La abrumadora mayoría de los sometidos a torturas y malos tratos son … de los estratos más bajos de la sociedad." Sir Nigel RodleyRelator Especial sobre la Tortura y la otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, Tratos o Penas de las Naciones Unidas [2] |
Desde finales de los años 80 la OMCT, dentro de su mandato, se ha preocupado de abordar las causas económicas, sociales y culturales de la tortura y otras formas de violencia.
La investigación[3] llevada a cabo por la OMCT demostró los fuertes vínculos entre la ausencia de respecto de los derechos económicos, sociales y culturales y la violencia, incluida la tortura, los tratos crueles, inhumanos y degradantes, las ejecuciones sumarias o arbitrarias, las desapariciones forzadas, la violencia contra la mujer y la violencia contra los niños. Por ejemplo:
Por último, la violencia impide severamente el desarrollo económico y social y perpetúa la pobreza. Para mayor información sobre cómo el desprecio de los derechos económicos, sociales y culturales puede llevar a la tortura y otras formas de violencia.
Que la pobreza, la desigualdad y la discriminación pueden llevar a la violencia no es solo una conclusión de la investigación sobre derechos humanos; agencias de Naciones Unidas como por ejemplo el Grupo de Desarrollo de las Naciones Unidas en varios Balances Comunes de Países (Common Country Assements (CCA) han establecido claramente el lazo y han llamado a una acción específica por parte de los gobiernos para abordar esas causas profundas.[4]
Basada en su experiencia, la OMCT comenzó a desarrollar en 2007 el proyecto “Prevenir la tortura y otras formas de violencia actuando sobre sus causas profundas económicas, sociales y culturales”. El proyecto está diseñado para proteger a los individuos y a los grupos de la tortura, las ejecuciones sumarias, desapariciones forzadas y otras formas de tratos o castigos crueles, inhumanos y degradantes identificando y actuando sobre sus causas económicas, sociales y culturales. Esto se logra a través de la identificación de los vínculos entre las violaciones de los derechos económicos, sociales y culturales y la violencia y también desarrollando la capacidad de las ONGs nacionales para llevar a cabo tal acción. La página web es uno de los resultados del proyecto. Para mayor información.
A través de este proyecto, la OMCT trabaja con ONGs nacionales para fortalecer su capacidad para abordar las causas económicas, sociales y culturales de la tortura y otras formas de violencia a nivel nacional e internacional. Se organizan seminarios y cursos de formación para ayudar a construir la capacidad de las ONGs y se asiste a los representantes de las ONGs para que puedan participar en las reuniones de las Naciones Unidas. La OMCT trabaja junto a las ONGs en la preparación de llamados a la acción y llamados urgentes en casos urgentes dirigidos a Naciones Unidas, los gobiernos, instituciones de desarrollo y al sector privado y en la preparación de informes alternativos para los Órganos de Tratado de Naciones Unidas. La OMCT también trabaja con las Instituciones de la Unión Europea y lleva a cabo actividades de promoción.
El trabajo de la OMCT ha demostrado que actuando sobre las causas económicas, sociales y culturales de la violencia, a través de las vías apropiadas, tiene una gran posibilidad de reducir los abusos de derechos humanos. Esto también puede aumentar el espacio para el desarrollo económico, social y cultural, reducir la pobreza y limitar la tentación del extremismo.
Cuando se demuestra que violaciones de los derechos económicos, sociales y culturales puede conducir a la tortura y otras formas graves de violencia se refuerza la presión para una acción no solo de los Estados, que no quieren ver a sus políticas económicas y sociales explícitamente vinculadas a la violencia, sino también, por ejemplo del sector empresarial, de los bancos y de las agencias de desarrollo. La OMCT intenta asegurar, en las políticas gubernamentales económicas y de desarrollo y en otras políticas, el respeto de los derechos humanos y en particular de los derechos económicos, sociales y culturales, pero la OMCT no pretende determinar esas políticas.
La eliminación efectiva de la tortura y otras formas de violencia en una sociedad requiere una acción multidimensional e integrada con el objetivo de asegurar la implementación de todos los derechos humanos: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales. La experiencia ha demostrado que actuando solamente en una selección de las causas de la violencia tiene pocas posibilidades de tener éxito. Así, la OMCT presentó informes alternativos sobre las causas económicas, sociales y culturales de la violencia ante el Comité contra la Tortura y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en relación a Filipinas (CESCR report and CAT report) y Kenia (CESCR report and CAT report). Si bien cada Informe correspondía a cada tratado en particular, fueron presentados de modo tal que los Comités tuvieran la base de recomendaciones que se reforzaran mutuamente.
Además, ante el seguimiento de las recomendaciones por parte de los respectivos Comités en relación a esos dos países, la OMCT se dirigió a las autoridades nacionales sobre la base de las recomendaciones de los Comités de una manera combinada para poder enfocarse en las violaciones que debían ser corregidas. El objetivo de la OMCT era ayudar a abordar el vacío que puede haber en la implementación, cuando a nivel nacional las recomendaciones de los Comités se implementan de manera aislada y a través de distintas vías.
Las recomendaciones desarrolladas en los informes alternativos incluyen programas específicos de medidas preventivas basados en la identificación de los sectores de la población que se encuentran en mayor riesgo. Los informes contienen acciones enfocadas en el desarrollo económico, social y cultural (creación de empleo, vivienda, educación, nutrición e iniciativas de salud, respeto y promoción de la cultura, etc.), en el refuerzo de medidas que aseguren el cumplimiento por parte de las autoridades públicas de los estándares legales y la buena práctica (reforzando y entrenando a las autoridades judiciales, policiales, administración local, militares, etc.) y en el establecimiento de un monitoreo permanente con la participación de aquellos directamente interesados.
Por último, la OMCT recomienda la adopción de un “enfoque basado en los derechos humanos” dentro de las políticas económicas y de desarrollo (human rights based approach to development) que incluya evaluaciones del impacto que tienen sobre los derechos humanos las políticas económicas y las proyectos de desarrollo gubernamentales, incluidos los realizados por el sector privado.
Cuando es apropiado, también se realizan recomendaciones multidimensionales en los documentos de llamado a la acción.
1. OMCT, Estudio Interdisciplinario de 2006 “Atacar las causas profundas de la Tortura: pobreza, desigualdad y violencia”, p.9
2.Sir Nigel Rodely, Relator Especial sobre la Tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes de las Naciones Unidas, Doc. ONU. A/55/290, párr. 35 (agosto de 2000)
3.Ver Estudio Interdisciplinario de 2006 “Atacar las causas profundas de la Tortura: pobreza, desigualdad y violencia” y la Conferencia Internacional “Pobreza, desigualdad y violencia: ¿Existe una respuesta de los derechos humanos?” (Ginebra, octubre 2005).
4.Ver Informes alternativos de la OMCT al Comité contra la Tortura sobre las causas económicas, sociales y culturales de la Tortura en Filipinas y Uzbekistán y al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales sobre Filipinas (link es/action-files/. Ver Capítulo 8, Uzbekistán, del Estudio Interdisciplinario y CCA de los documentos de referencia del Estudio.